martes, 17 de junio de 2008

ANUNCIADO

ANUNCIADO

Esa noche llegó a su casa con olor a victoria, ni bien puso la llave en la cerradura sonó el teléfono. Había apagado el celular. Con un tarareo apuró la maniobra y atendió la llamada. Dejó la sonrisa tras el hola.
No podría conducir,las manos temblaban, el corazón parecía una máquina infernal que aceleraba el ritmo. Llamó un remise. Nunca supo como bajó del automóvil. Sus ojos estaban rojos y ardidos de tanto refregarlos para ocultar las gotas saladas que escapaban desobedientes. Tampoco recordó como llegó hasta la sala de terapia intensiva, sólo recordó a la mensajera de blanco que no le permitió la entrada y que con voz uniforme le dio la noticia. Al rato, piadosamente, un médico trasladó su cuerpo vencido hasta la cama.
Allí estaba ella, envuelta en el sopor anunciante. Se acercó, la saludó con ese saludo de despedida que tenían pactado de años, de siempre:
-Portate bien mamá.
En un murmullo casi indescifrable ella le contestó:
-Vos también
Luego el silencio, ella se durmió como se duermen los niños, con una sonrisa tranquila.
Y quedó la nada.
En blanca ceremonia recorrió la niñez, la juventud, su adultez... su madre siempre adivinaba, nunca había podido mentirle ni en el último momento.
Ya la extrañaba.

Elisabet Cincotta
derechos de autor reservados

viernes, 13 de junio de 2008

El fin del mundo

Era el Apocalipsis.Las señales eran evidentes, terremotos, vulcanismos, tornados y toda clase de fenómenos violentos estaban destrozando el equilibrio del planeta.¿Hacia dónde ir? ¿Qué sentido tenía todo ahora?El caos dominaba las calles, todos huían sin saber bien hacia qué lugar; unos rezaban arrodillados en el pavimento en tanto otros maldecían a diestra y siniestra su suerte.Marejadas humanas crecían y se extendían por doquier invadiéndolo todo.Una persona se tiraba desde lo alto de un edificio arrebatando al destino el derecho de decidir el momento justo de su muerte; otros en cambio se escondían bajo las ruinas dejadas por alguna iglesia durante un sismo.Las prostitutas se confundían con las religiosas, los marginales con las gentes de abolengo; en aquel momento todos eran seres con un único objetivo: la salvación.Algunos grupos lograron divisar lo que ellos creían pudieran ser salidas –aunque sin saber hacia dónde.Uno, dos, tres últimas e infernales convulsiones de la tierra ahogaron en flemáticos ríoslos restos de civilización. El bramido del cosmos contrayéndolo todo, luego, el silencio total.De los oídos del escritor, presa del infarto, los personajes liliputienses asomaban prestos a un nuevo mundo.

Liliana Varela 2008

lunes, 26 de mayo de 2008

Una escena fatal




Tenia que preparar el escenario con cuidado. Después de todo el viejo no era nada tonto. Se había dado cuenta de su avanzado estado de gravidez a pesar de que había tomado cuidado en vestirse con ropa holgada y guardado cama fingiendo sentirse mal.
Hacia un año que Alfonso, el hombre más rico de la ciudad, le hizo
una extraña propuesta matrimonial a Lucrecia,una bella madre soltera
de dos hijos, al mismo tiempo que le entregaba las llaves de su casa
y el control de una parte de sus bienes.
- Durante un año estaremos separados y probaremos nuestra fidelidad.
Después nos casaremos.
Lucrecia vio que el dinero le ofrecía muchas oportunidades
entre ella el seguir a Fausto, el cantante que era padre de sus
hijos y ahora otra nueva vida palpitaba en su abultado vientre.
Terminado el plazo Alfonso regreso a su casa, al darse cuenta del
estado de Lucrecia decidió:
- Te doy tres días para que salgas de mi casa, llévate lo que desees
pero no quiero volver a verte.
- ¡Muerta, saldré muerta de esta casa, muerta! refutó,
Lucrecia.
-¡Tres días!... repitió Alfonso con firmeza mientras se alejaba.
Esta es mi casa, no lo olvides… y se fue.
Lucrecia llamó a su hijo menor, Renecito un niño de siete años.
- Anda a comprar veneno para ratas, pero antes busca a Alfonso
avísale que estoy desesperada, dile que piensas que tu madre está
en muy malas condiciones y que te ha mandado a comprar veneno. Si te
pregunta si te mande a buscarlo, le dices que no. La cara de
Lucrecia se contorsiono en una mueca y rompió a llorar a gritos:
-¡Muerta, muerta saldré muerta de esta casa… muerta!
Renecito asustado estalló en llanto y corrió a cumplir el encargo
de su mamá. El niño era el perfecto mensajero, Alfonso lo trataba
como a un hijo.
Lucrecia comenzó a recorrer la casa repitiendo:
-¡Muerta, saldré muerta de esta casa, muerta… muerta!
En uno de los patios recogió una cuerda que estaba tirada. Escogió
la viga más cercana a la puerta y amarro en ella la cuerda y puso
una silla debajo. Era su última carta, la jugaría con mucho esmero. Se paró encima de la silla y aguardo.
Tan pronto que escucho pasos y notó que la puerta se abría, Lucrecia pateó la silla.
-No lo pude alcanzar el viejo estaba ya en el tren para Arequipa, dijo Renecito, al entrar al cuarto y al ver a su madre luchando por su vida, corrió a colgarse de las piernas llorando, mamita…mamacita.

Maria Fischinger @2007

domingo, 4 de mayo de 2008

Jaque al amor

Después de largos meses de navegación, Lorenzo se puso a recorrer
las empinadas y pintorescas calles del puerto de Valparaiso; sus
cerros, le invitaban a ése hechizo de vivir suspendido entre el
cielo y el mar.

Buscaba incansablemente por sus callejas y senderos con quien
hablar, a quien sonreír , pero su timidez le impedía lograr
algún acercamiento , a otra persona; así que se creó su propio
fantasma y juntos contemplando el horizonte del majestuoso océano,
soñaron un mundo más justo, más lleno de amor,para luego
acariciarse hasta la sombra.
Y cuando el sol se despedía lentamente con sus manos estrelladas
invitando a la ciudad a dotarse de la alegría jubilosa de luces,
decidió dejar su fantasma abandonado y bajar por las laderas hasta
llegar a las tristes calles con las sombras que agonizan , sus
marineros borrachos y sus mujeres marchitas.
Ahora necesitaba beber y comer algo, fue entonces que entró al
restaurante que le pareció más hogareño,lo necesitaba tanto. Su luz
era tenue y alegre. Saludó con cortesía y una joven dama se le
acercó y mostrándole una amabilidad calurosa le dijo sonriente y
con voz suave ¡buenas tardes! ¿que se sirve joven? , mentiría
sino dijera que esa sonrisa y esa voz le acariciaron hasta el alma,
era la primera sonrisa, la primera voz de mujer que escuchaba
después de su larga navegación. Le pidió una copa de vino y
venciendo su timidez agregó: ¡gracias por brindarme tan dulce voz
señorita!. Ella sonrió alagada y se alejó . y él de inmediato se
puso a observar a las demás personas de su entorno percatándose que
a muy pocos metros, se encontraban un señor de edad indifinible que
miraba profundamente concentrado el tablero de ajedrez y frente a
él su adversaria una señorita de unos ojos negros maravillosos que
lo miraban con una ternura impresionante ,-debe ser su hija ,-pensó.
Y recordó de inmediato, que antes de arribar a puerto,el oficial
de guardia con una cara de pensador inspirado
le invitó a jugar un partido de ajedrez ,lo que le sorprendió
bastante ya que jamás un oficial podría invitar a un marinero a
jugar, ni menos un partido de ajedrez, pero se dio cuenta que sólo
era para sonsacarle sus ideas sobre las nuevas medidas del gobierno
del presidente Salvador Allende y no se equivocó

- ¿Que piensa usted marinero, sobre las medidas de este gobierno
nefasto y en especial sobre la Escuela Nacional Unificada? -Le
preguntó con prepotencia - .

- ¡A mi parece excelente mi capitán !. Le exclamó con toda
franqueza y argumentó con transparencia sus ideas al respecto: La
Escuela Nacional Unificada es un gran proyecto, un enorme acierto,
pues todos los seres humanos y sin diferencia alguna debieran tener
las mismas posibilidad de estudiar donde lo deseen, y no deben ser
las condiciones económicas las que determinen estos derechos , todo
los seres humanos debemos tener el mismo derecho a la salud y a la
educación. Los derechos deben empezar ante del nacimiento de una
criatura.

- ¡Sus ideas son marxistas, usted es militante comunista !
Gritó furioso el capitán.

- No, no soy comunista mi capitán, tan solo soy un militante de la
vida , y estoy completamente seguro que la Escuela Nacional
Unificada es una medida social justa, creo que este país y todos
los países debíeran dejar de ser clasistas.

Naturalmente, esta respuesta desconcertó al aficial . La
conversación no continuo. Y un silencio de muerto reino el instante.
El capitán le ganó dos veces consecutivas , y en el tercer partido,
recien iniciado , se paró y hechando chispas de enojo le votó el rey
sobre el tablero y le dijo indignado: ¡ como va poder estudiar usted
en la escuela de oficiales, si usted quizás sabe jugar a las cartas.!

¡Que tengo que recordar esto tan indignante , tan vergonzoso ¡ se
dijo en su silencio y de soslayo se puso a observar profundamente
cada una de las jugadas de ajedrez de sus vecinos, llenándose
poquito a poco de un entusiasmo que fue creciendo a tal punto que
cuando la bellla señorita tomo -acariciante e insegura- la torre;
cometió el grave error de decirle en voz alta:¡ no, esa pieza no
señorita, juegue con el alfil!

Ambos se volvieron hacia el, le miraron con reproche y el señor le
dijo alterado: ¡ su jugada es perfecta , pero jamás debe hacerse
esto en una partida de ajedrez!.

Apartó lleno de vergüenza sus ojos del tablero , les pidió
disculpas por su falta y de inmediato llamó a la camarera .y le
pedío la cuenta , en verdad el quería huir a esconder su vergüenza
en la oscuridad de la noche , pero en ese preciso instante el señor
se paró de su asiento diciéndole amablemente :por favor no se vaya
lo invito a jugar un partido de ajedrez

- sorprendido y exigido por su falta cometida, aceptó con
gusto la amable invitación.

Jugarón un partido y a pesar de ser él el perdedor, sintió la
alegría de un vencedor, había logrado hacerlo pensar sostenidamente
e incluso demasiado. Seguramente debe ser un principiante pensó
borrando su alegría, solo por un instante, ya que el señor se
presentó como el maestro Letelier y con una seguridad indiscutible
le dijo: usted tiene mucho talento, si mucho insistió y mientras le
estrechaba su mano , le presentaba a su acompañante, No se había
equivocado era su hija,que le pasó su mano delicada y le dijo
melodiosa, mostrándole su bella mirada ¡mucho gusto Gracias ¡ una
sonrisa amplia se le dibujó en sus labios como respuesta agradecida
a tanta delicadeza. Sabe usted prosiguió diciendo el maestro ,
mañana sábado se inicia el campeonato local de ajedrez en el "Club
Reina Negra" que es el que yo presido , me gustaría que usted
asistiera , jóvenes como usted debieran ganar experiencia -dijo
entregándole su tarjeta de presentación e invitación.

- Muchas gracias señor, discúlpenme una vez más mi error es que
estaba tan inspirado y la señorita Gracias jugaba tan bien que me
parecío injusto que perdiera esa jugada , le repitió con honestidad
sus disculpas.

- No se disculpe tanto joven , ésto no tiene justificación alguna,
pero, ¿cómo se llama usted?
-me llamo Lorenzo-
-Ya todo ha pasado Lorenzo, son situaciones que hay que reflexionar,
para que se conviertan en experiencias, le contestó siempre
comprensivo.
-Gracias por el consejo le contestó sonriente Lorenzo y mirando
los bellos ojos negros de Gracias. dijo despidíendose: ¡ha sido un
gran placer conocerlos , hasta mañana!

Durante todo el camino hacia la bahia no dejó de acompañarle en
ningun instante la hermosa imagen de Gracias, sus ojos de mirada
profunda, su delicada voz ; y el elogio inesperado , de nada más
ni nada menos que del maestro Leterier.

El nuevo día, jamás lo olvidará pues estaba sumido de deseos de
verla , olvidarse de la dura faena marítima reposando su mirada en
los bellos ojos negros de Gracias.
Y con unas ansias de enamorado por primera vez, caminó rumbo
al "Club Reina Negra", pero al llegar y al entrar su sorpresa fue
mayúscula pues con la primera persona que se encontró fue con el
capitán del buque que al verlo no pudo ocultar su malestar, se lo
manifestó plenamente en su terrible mirada . haciéndolo sentir ,
extraño, ajeno muy lejano, sus ojos escrutadores eran en extremo
desagradables, que no los podía soportar. Felizmente en ese preciso
instante entraba el Señor Letelier acompañado de Gracias que
saludando afectusamente y dirigiendose al oficial le dijieron:
hola capitán Vivar este joven se llama Lorenzo tiene mucho talento,
si repitió Gracias podrías jugar con el y acercándosele le besó
cariñosamente.
Lorenzo sintió una desilusión inexplicable , una decepción
indefinible . pues a pesar que sólo había cruzados algunas
palabras de despedida , y visto tan solo por un instante sus bellos
ojos negros , sentío un tormento de celos inconcebibles. Me ha
ganado tres partidas de ajedrez, me ha humillado y ahora me
arrebata mi bella desconocida ,pensó desilusionado.
Debió hacerle mucha gracia su apariencia, al oficial pues sonrió
burlonamente.
Lorenzo sintió esa sonrisa como una bofetada. Se turbó, se puso
colorado y no sabía qué hacer con las manos ,una impotencia
desconocida le invadió completamente.

-¡Veremos! exclamó siempre en tono burlón el capitán y acariciando
airoso de vanidad sus bigotillos cuidadosamente recortados lo invitó
a jugar.

Lorenzo se sentó mirándole como se inclinaba sobre ella y depositaba
un beso en sus lozanas mejillas, como dando con ello iniciado el
partido .
Esto le hizo experimentar un cambio impresionante a Lorenzo ,
desde ese instante no existió otro pensamiento más que el tablero de
ajedrez y su dignidad. Jugó como jamás se hubiese atrevido a
imaginar
cada una de sus jugadas eran una muestra de maestría admirable
que hacian cambiar lentamente de semblante al oficial Vivar,que ya
no manifestaba su arrogancia con esa sonrisa burlona , ni se
acariciaba vanidoso sus bigotillos cuidadosamente recortados.
Lorenzo lo venció tres veces consecutivas y con numeroso público a
sus alrededor.
EL capitán se paró encendido de vergüenza y se depidió fingiendo
amabilidad y creyendo que las demás personas no lo notaban le
acercó su boca a sus oidos y le dijo en secreto silencio: nos
veremos en el buque
marinero.


Gracias, que lo había notado abslutamente todo; se acercó a lorenzo
y le dijo sonriente: Te felicito Lorenzo has vencido a un gran
jugador de ajedrez , pero ¿Dime a que se debió tu actitud
extremadamente nerviosa? Sin embargo, él fue lo suficientemente
engreido, pero luego al ver que lo vencias con clara maestría ,
fue cambiando; ojalá esto lo haga reflexionar y cambie de actitud,
en un juego podemos ser adversarios , pero nunca enemigos , ¿pero
dime tú conoces a Vivar?
-Si Gracias yo conozco al capitán Vivar; navegamos en el mismo buque
- Esto explica tu nerviosismo. Figúrate le has ganado a tu capitán.
- Me temo que vas a enfadarte, pero debo decirte que lo nervioso,
era por los inmensos celos que sentí cuando beso tus lozanas
mejillas.
-Pero,Lorenzo nosotros apenas nos hemos visto , ¿qué sábes tú de
mi? Le preguntó sorprendida.
-Lo mismo que has dicho lo pensé en el mismo instante que acarició
tu rostro con sus besos
-Lorenzo, el no es mi novio y ni es mi pretendiente, el es mi tio.
-No sabes lo feliz que me hacen tus palabras me parece que todo
había sido un horrible sueño y que sólo ahora estoy despertando.
-Lorenzo me siento atraida por tus palabras, por tu sinceridad, pero
te repito nosotros no nos conocimos a extremo tal que puedas sentir
celos
-Lo sé Gracias, lo sé, pero yo Jamás he programado el amor .
¿Aceptarías mi invitación a caminar por las calles?
-Si, salgamos de este encierro la noche es tibia, me gusta
pasear construyendo sueños.

La apacible oscuridad invitaba a mirar sus ojos astrales, a sentir
las caricia de su brisa de mar sobre la piel a caminar en silencio.
Pero Lorenzo motivado por conocer mucho más a Gracias quebro este
silencio:

- ¿Qué haces Gracias?
- Soy pintora , adoro los colores , sus matices, los paisajes, los
rostros.
-¿Y has píntado el amor?
-Siempre pinto el amor
-¿Y qué es el amor?
-El amor es todo
-Pero, el odio no puede ser amor.
-Se necesitan, si existe el odio, existe el amor. La guerra y la
paz, el invierno necesita del verano como el otoño la primavera ,lo
oscuro y cálido de esta noche posibilita la luz de un nuevo día.
- ¿Podría verte y escuharte a la luz del día , y también de noche?
Es que me gustaría verte siempre Gracias, siempre
-Bueno te esperaré mañana y te mostraré mis pinturas, estoy
exponiendo en "La galería Arte", perdona Lorenzo, pero ya debo
volver , no debo dejar solo a mi padre.
-¿y tu madre?
-Mi madre ha fallecido hace muy poco tiempo.
-Lo siento Gracias , me imagino lo triste que debe ser, perder una
madre
- Si, mi padre la amaba inmensamente y creo que siempre la
amará .Ahora siento el deber de acompañarlo , nos hemos quedado sin
ella.
- ¿y el capitán Vivar?
- El pasa horas discutiendo con mi padre sobre la situación
política nacional , es que Vivar no desea que el país experimente
cambios políticos , por ejemplo, él no está de acuerdo con la
nacionalizacion de las empresas , y mucho menos con lel proyecto ENU
escuela nacional unificada, y piensa que todos aquellos que
sustentan una posición distinta , son comunistas o extremistas y a
estos hay que odiarlos.
Es evidente que existe un boicot económico político y social de
parte de los grandes empresarios y terratenientes apoyados por los
interese de las potencias capitalistas , es obvio que ellos no
desean que los países se independicen económicamente, ellos desean
seguir explotando nuestras riquezas, a costa de la miseria de tantos
y el enrequizimiento de los sectores sociales más pudientes y por
supuesto las fuerzas armadas no están ajena a este boicot, más aun
las fuerzas armadas han afianzado históricamente el poder de los
explotadores
- Es admirable ¿cómo sabes tanto?
- Es que estoy acostumbrada a escuchar este lenguaje , mi padre. Es
un hombre con conciencia social , el dice que sólo los cambios
políticos que se xperimenten terminará con tantas injusticia.
- Y yo que me sienta tan ajeno a esta realidad. Tú sabes que los
soldados no tenemos derecho a voto. Y se nos prohibe participar en
todo acontecimiento político y participamos sólo para reprimir las
manifestaciones por los derechos a mejor vida , como si nosotros no
viviéramos como si no pagáramos arriendo, como si no fuéramos
ciudadanos.
- Pero tú sabes Lorenzo, tú sabes mucho de la vida yo puedo hablar
sobre los océanos , pero tú has navegado sobre sus aguas, yo puedo
hablar de puertos, e islas lejanas pero tu las has visitado, has
caminado sobre su tierra, las has tocado, las has olido. Disculpa
Lorenzo,se hace tarde, tengo que dejarte, mi padre debe estar
preocupado por mi ausencia.
-¡Adios Gracias hasta mañana! ha sido un día tan bello estar junto
a ti -le dijo besandola con dulzura en su rostro-
-¡Adios Lorenzo! nos vemos mañana a las 10:00 AM en la
galería "Arte"

Lorenzo caminó pletórico de alegría por la solitaria costanera
hasta llegar al buque y repetíase : Qué hermosa es Gracias , pero
si estoy lleno de ella,como quisiera acariciar sus sueños y
obsesionado por verla a plena luz del día , cerró sus parpados
pronunciando su nombre entre sus labios.

Mientras gracias sentía la satisfacción de haber complacido a
Lorenzo a caminar por las calles.Le era agradable que la
quisiera .Sentía algo extraño en su corazón aquella noche.El amor
hizo sonar su preludio en su espíritu.


Al día siguiente un cielo inmensamente Azul y un sol luciente los
despertó y los llevo a la cita.

-¡Buenos días Gracias, que hermosa mañana dominical y como
ilumina el sol tu hermoso cuerpo!
- ¡Hola Lorenzo, buenos días!, cierto el día es
maravilloso , pero si tú eres un poeta
-No, no soy poeta, lo que sucede es que tu eres una poesía.una bella
poesía.
-Gracias ,pero ven, entra , mira estos cuadros, son poesías
silenciosas . No se si te gusten
-Son bellos estos cuadros tuyos,pero pareciera que hablaran en voz
alta.
-¡Gracias Lorenzo! es que todo habla en nuestra vida, todo se
manifiesta.

Caminaban lentamente concentrado en los colores y sus matices y de
momento a momento se acariciaban con sus miradas de amor divino

-Gracias yo quisiera que este momento no terminara jamás,me has
dado tantos sentimiento, tanta sensibilidad. Lo único que me
entristece es que luego zarparemos y arribaremos nuevamente a
puerto el próximo mes y deseo y si tu lo permites poder pasear
contigo estos pocos días y soñar,¡es tan lindo soñar!
-Si Lorenzo yo también deseo pasear y soñar junto a ti.
-Lorenzo se inclinó sobre ella y se lleno de emoción le acaricio el
pelo negro azabache, le miró en los ojos donde brillaba gran
felicidad y le beso tiernamente sus labios y le dijo: te
quiero.Ella se puso colorada . Contestó a media voz: yo también te
quiero.

A Lorenzo le divertía ir a buscarla allí. Observaba , cómo pintaba
hábilmente, sobre las telas las puestas de sol con el rojo
derramado, los ramos de flores rebosantes , la tormenta y la calma
de los mares y los besos de amante cladestinos. Con interés
observaba con qué facilidad nacen entre las manos de Gracias los
cuadros y silenciosamente los admiraba.Al terminar el trabajo en el
taller de pintura se iban caminando tomados de la mano lentamente
por la larga y solitaria costanera hablando con confianza que es la
llave admirable para revelar los secretos de la vida y del mundo.

-Gracias hoy es nuestro último encuentro mañana zarpamos a primera
hora quiero decirte que deseo casarme contigo compartir nuestras
vidas, Cuando arribe a puerto nuevamente podemos planificar
nuestro casamiento.

Gracias lo miraba sorprendida con su rostro iluminado buscaba las
palabras para explicarle lo prematuro de este noviazgo

-Me estás mirando como si te hubiese secuestrado mi amor.

-No sabes lo dichosa que estoy, pero considero que es demasiado
rápido para contraer matrimonio, creo que no nos conocemos lo
suficiente ,siento que te amo , pero necesito estar segura de ti,
quiero saber en verdad quién eres.

-Tú sabes que te quiero mi amor y eso es lo fundamental para unir
nuestras alma; yo no puedo implorate que te cases conmigo,

-Lorenzo yo no he dicho que no desee casarme contigo , solo pienso
que es demasiado prematuro.

-Gracias, nací en el desierto árido del norte, me cubrió siempre su
cielo amplio, pero no conocía el mar y mi sueño era navegar por sus
aguas, capear los temporales, deleitarme con su calma y lo he
logrado.
Los seres humanos debemos experimentar para conocer de verdad . solo
casado podemos realmente conocernos en la verdadera dimensión ,
pero jamá nos conoceremos en todo los sentidos, ni siquiera nos
conocimos asi mismo . Por eso te digo tuve que salir a navegar para
saber de temporales y la calma.
Ven mi amor mira como juegan los niños con los arboles acaso no te
gustaría ver en este instante tu hijo nuestro hijo jugando a la paz.

-Sería hermoso mi amor , sería verdaderamente hermoso y que nombre
le colocaríamos si fuera hombre y que nombre le colocaríamos si
fuera mujer

-si fuera mujercita me gustaría que se llamase Paz y si es hombre
tu le buscas el nombre

- Cuando regreses hablaremos de nuestro futuro mi amor, ahora deseo
que me beses en silencio y recuerdes siempre la fecha de hoy

-Tenemos una noche intima, calida como tus ojos, como toda tú . como
podría olvidar esta fecha en que nos vestimos de amor ¡nunca
olvidaré esta fecha!

-No nos hace falta nada .Solo nuestro amor y este nos sobra; ojalá
que me quieras siempre Lorenzo

-Gracias no puedo decirte adios sino hasta pronto. Te llevo
retratada en la retina de mis ojos y en mi alma. Ahora tengo con
quién irme a navegar los mares y enseñarle que el sonido de las
olas es música en el silencio

-Lorenzo me dejas tus caricias, besos y promesas fijas a mi piel. Te
estaré esperando para seguir soñando en los caminos de la vida.

Jámas se hubiese imaginado Lorenzo que a bordo de la nave lo
esperaba el capitán que con la misma arrogancia de siempre. Lo
detuvo sin miramiento y acusándolo junto a otros marineros, de
alta tración a la patria los entregó a un grupo de oficiales de
infantería de marina.Que a golpes de puños, puntapies y culatazos
fue llevado a un centro de tortura.

-Tu no mereces llevar este uniforme le dijo un oficial sacándole a
tirones la escarapela y gritándole tu ¡has traicionado a la patria,
eres un extremista!
-No, yo no soy extremista

-Eso es lo que eres un extremista de mierda , así que empieza a
contar ¿cómo se llama tu jefe? ¡contesta mierda!

¡ no tengo jefe!

- ¡Te mandas solo estúpido! mira ves aquí tenemos toda la estrutura
píramidal de tu partido empieza a nombrar wueones:

- y mas golpes y más golpes interminables.

-Sabes desgraciado, tu amada Gracias espera un hijo.

-Gracias un hijo , ¡mi hijo, nuestro hijo! ¡a ella no la tocan!

- Empieza a nombra a tus compinches wueon si desea que no te
toquemos a tu Gracias

-Yo no tengo jefe criminales les dijo con furia y recibió un golpe
inmenso sobre su rostro. Lanzó un grito desgarrador y cayo
rudamente sobre el suelo.

¿Cuánto tiempo habría pasado? ¿Una hora, un año, un siglo? No lo
sabía. Parecía que estaba hundido sin piel en la sal, Un dolor
inmenso le invadia hasta el fondo de los huesos y tan solo el
recuerdo de su amada Gracias lo mantenía vivo. Su ropa interior
estaba hecha girones, su carne mostraba las huellas de las culatas
de fusiles, los golpes lo habían convertido en un muñeco grotesco y
trágico. Lorenzo fue brutalmente torturado. y encarcelado antes de
enviarlo a un campo de concentración.
Mientras Gracias preguntaba sumida en lágrimas
-¿Dónde está?
- En la cárcel.
Lloro desesperadamente. Sintio unos deseos locos de ver a su amor,
de abrazarle y no separarse nunca de su lado
-¡Quiero ir donde Lorenzo! gritó
- Espera come algo antes
Yo no puedo aguardar dijo y salió corriendo por las calles. Por
fin , muerta de fatiga llegó a la cárcel
Era un edificio lúgubre, siniestro. Se acerco al guardian
-¡Quiero ver a mi amor! Suplicó
- Quién es usted y ¿cómo se llama su amor?
- Soy Gracias; el se llama Lorenzo, Lorenzo Rivas
-Espere un momento
-Gracias esperó , se miro los brazos y penso ¡le hubiera traido el
mejor manjar del mundo!.-Pero solo tenía su corazón lleno de amor
para ofrecerle y en sus entraña un hijo ,su hijo,- nuestro hijo y
sonrío de felicidad.
-Escuche solo tiene diez minutos de visita.
Se miraron entre los barrotes y se acariciaron con palabras y miradas
-¡Oh amor mio como te han dejado! Estos criminales , como quisiera
curar tus heridas a besos , Mi amor espero un hijo esta hermosa
noticia ¿puede curar tus heridas?
Le dijo tocándose el cuerpo y tendiendo sus finas manos hacia el ,
pero no podia tocarlo
-Si mi amor tu bella presencia y nuestro hijo curan mis heridas,
son un puñado de sol en esta oscuridad.
-Te esperare siempre mi vida , siempre te esperaré y no lo olvidaré
que si es mujercita se llamará Paz.
Fueron cuatro largos años de prision en un campo de concentración.
Nació Paz y felizmente la hermosa Gracias lo esperó siempre .
Ahora viven en el corazón de europa y cuando en las noche de
invierno blanco en la bella Viena juegan un partido de ajedrez se
dicen jaque al amor se besan y recuerdan a tantas gaviotas
peregrinas.
continuara
MANUEL RAMOS MARTÍNEZ

Los abuelos de el general.

El Patio de mi casa. Los abuelos maternos.

Ya fue contado que toda la familia del general, vivía en la misma casa.
Sus abuelos, se llamaban, Marcelina y Valentín.
Marcelina procedía de un pueblo llamado Fontanarejo de los Montes,
cerca ya de la provincia de Toledo.
Esta localidad, producía grandes cosas…aceite de sierra, algo de
cereal, una abundantisima cantidad de caza mayor y menor y sobre todo,
y lo mejor de todo: sus habitantes. Una de estas personas, era su
abuela Marcelina.

Los recuerdos de sus ocho añitos, vividos agarrado a la falda de su
yaya Lina, hacían que así pensara y sintiera nuestro querido general.
La casa de Lina, era de acogida de todos los lugareños del pueblo, que
por necesidades medicas o de resolver asuntos burocráticos, se
desplazaban a Ciudad Real. Las puertas siempre estaban abiertas, sin
necesidad de ser familia o tener algún lazo de unión, mas o menos de
compromiso.

Una gravísima enfermedad, la hizo padecer mucho tiempo, hasta llegar a
fallecer entre los llantos de todos y el rezo de un rosario tras de
otro, que su hija la mas pequeña, -solo eso hizo-, se empeñaba en
mandarla al cielo en aburrida y monótona letanía.
La madre del general..., digna heredera de Marcelina, hacia de
enfermera poniéndole las inyecciones y limpiando la poca ropa que
había, para preparar una digna mortaja.
El abuelo del general..., ¡era una delicia!; ahora en la lejanía del
tiempo, el militar reconoce la valía de aquel hombre, su querido
abuelo.
Reconoce en el a los genes heredados: era travieso, cariñoso,
divertido, humano…así era el abuelo del general.
Como ya se ha indicado, se llamaba Valentín.
Hombre enjuto, de pelo blanco,- las fotos de la época lo dicen-; sin
ser alto, al general le parecía, como una enorme montaña.
Usaba chaqueta y chaleco en todo tiempo; se tocaba con boina de tamaño
medio, muy propia de Daimiel, su lugar de origen.
Valentín, fue un gran cocinero. De hay proviene la afición del general
a ser un cocinilla. Repito que era un gran cocinero, si que lo era.
El Obispo del momento y la Academia General de Enseñanza, podrían dar
fe de mi aserto. El era el encargado de las cocinas de los dos sitios
y la "alta sociedad" de la época, se acordaba de el, cuando en bodas u
otras celebraciones, había que hacer pitanza para mucha gente, y así
matar el hambre, que mucha había. Este fue su oficio principal.
Además como afición, ejercía de carpintero. Todos los trabajos de este
oficio que se hicieron para construir aquella casa, salieron de sus
manos.
En la acera de enfrente de aquella casa, había una carpintería. Era
propiedad de Julián Cabañas, un medio primo de Valentín, que le
permitía por las tardes, realizar estos trabajo en el taller.
¡Qué cantidad de grandes personas que han sido, y que nadie les supo
reconocer su esfuerzo!.
En la construcción de la casa, el general me ha contado que su madre,
en aquel enorme cochecito en el cual sacaba a pasear a sus hijos, si
encontraba una piedra, un ladrillo o algo que aprovechara, lo ponía
debajo del bebe y lo dejaba en el solar, que luego seria la morada de
todos. Así estaban las cosas.
Era el general el ojito derecho de Valentín; lo tomaba en sus brazos y
lo llevaba a la cuadrilla, donde con gran arte, le fabrico un carro de
tamaño
medio, en el cual el militar, transportaba a sus tropas, a nuevos
campos de batalla.
En una huida mal planeada, el carrito volco. Al realizar el parte de
bajas, su primo Fernando (Chatete) y su prima Mercedes (la Merce),
sufrieron un descalabro; uno con el grifo que goteaba siempre, la
otra, contra los ladrillos del arriate de flores que la madre del
general, cuidaba con esmero.

Los llantos desaforados, consiguieron que el general, se batiese en retirada
en dirección a la calle; al cruzar la misma…el único automóvil, un
Ford T de un conde, único en la ciudad, lo atropello y dio en tierra
con tan aguerrido militar.

Era el día de la Virgen del Rosario. El reloj de la Catedral dio las
4:30 y a las 5:00..., comenzaba la corrida, en la plaza de toros.

Emilio Medina M.


PD/ En homenaje a todos los hombres y mujeres, que en aquella época y
con solo su esfuerzo, tuvieron los redaños de sacar adelante, en
muchos casos , a su numerosa familia. Mi reconocimiento por ello.

El general.

PUERTA CERRADA


Ganador del Primer Premio del "Certamen Cuentos Brevísimos 2008" organizado por el Grupo Almafuerte de Berazategui.



Cuando escuchó la sirena Julia lo supuso. Otra niña violada. Otra vez había pasado. Tres violaciones, esto no tenía fin. Hacía 10 años de la primera, por ella tuvo una condena de 5 años. Salió en libertad. Pocos años -pensó Julia- el tratamiento psicológico lo hubiera ayudado pero él no lo quiso terminar, quizás hubiese sido efectivo.

La segunda violación 3 años de cárcel. ¿Cómo es posible? –se preguntó- Y ahora las sirenas policiales la enloquecían. Qué había hecho mal- se auto reclamaba- Seguro vendrá en busca de cobijo, llorará su arrepentimiento, después amenazará con el suicidio y por último intentará convencerme para que le dé una coartada. No está bien, nunca lo estuvo. Esto no puede seguir así, debe tener fin, las niñas no tienen la culpa de sus drogas, de su propia niñez, ni de mí.


Tal como supuso esa noche llegó cansado, llorando, a pedirle algunos pesos. Julia lo abrazó como sólo ella podía hacerlo. Le preparó un café con leche, hasta medialunas había comprado para él esa tarde.

Carlitos se extrañó del recibimiento, por lo general siempre había reproches. Tomó la taza, estaba caliente. Prendió el televisor, mientras ella traía las medialunas.

Julia abrió un cajón de la alacena, se dio vuelta, lo miró con lágrimas y disparó. Cayó muerto, cinco disparos efectivos terminaron con su vida. Se arrodilló para besarlo y en voz muy baja le dijo: Hay cosas que una madre debe arreglar con sus hijos a puerta cerrada. Respiró hondo y apoyó el revólver en su sien.


Al día siguiente los noticieros anunciaban que el violador se había entregado en una localidad cercana.


Elisabet Cincotta

Elisabet Cincotta
http://misretazosen poemas.blogspot. com/
http://historias- sencillas. blogspot. com/
http://trayectoria- fotos.blogspot. com/
http://ar.geocities .com/retazos2008 /index.htm

miércoles, 23 de abril de 2008

EPÍLOGO

Dice el maestro que el día del Corpus es muy importante, y que ese día reluce como el sol:
-Tres jueves hay en el año que relucen como el Sol: Jueves Santo, Corpus Cristi, y el Día de la Ascensión.
Y debe ser verdad, porque hacía un calor... Este año, han puesto una película del oeste. Yo creo que esa película es la qe tiene la culpa de todo. Porque si no llegan a ponerla, no pasa nada. Pero claro, tuvimos que ir todos los niños de las escuelas a la procesión. Bueno, también iban los de todas las hermandades, los niños de Primera Comunión, el alcalde... todo el pueblo, vaya. Y como se hacía tan larga, dijo Perico:
-La película va a empezar antes de que acabe la procesión.
-Entonces no podemos verla... -dije yo.
-¿Y si nos escapamos al llegar a una esquina, como hace el “Botija” los domingos cuando vamos a misa?
-Eso, eso -Aceptó el “Pulga” en voz bajita-. Si al “Botija” no lo pillan...
Y así lo hicimos. Al llegar a una esquina, muy cerquita del cine, echamos todos a correr y nos escapamos. Sacamos nuestras entraditas y nos metimos en el cine. Todo muy bien. Pero claro, el “Botija”, cuando se escapa, se escapa sólo. Y nosotros nos habíamos escapado media clase. Menos mal que la película era buenísima. Colt5 45. Entre tanta tarea, cartas y visitas de las madres al maestro, esa película es lo único bueno que nos ha pasado hasta fin de curso.
El Viernes, al llegar a la escuela, don Francisco se puso en la puerta con la regla en la mano, cuando yo fui a entrar, me puso la regla en el pecho y me empujó, suavemente, hacia fuera... Después, al entrar Perico, como vio la regla dirigirse a su pecho, ni se molestó en intentar entrar. Y así, de uno en uno, nos fuimos quedando todos en la puerta. Y eso que no hubo chivatazo ni nada... Anda que no sabe nada don Francisco cuando quiere.
-¿Por qué os habéis quedado en la puerta? -pregunto don Francisco.
Como si el no lo supiera...
-Es que al llegar a la esquina del callejón que da a la taquilla de cine, pasó el tío del saco y os secuestró. ¿Verdad? -continuó- ¿No tenéis nada que decir?
Y como mi madre dice que calladitos estamos más guapos, pues no abrimos la boca en todo el día. ¿Para qué? De esa manera sólo nos castigó ese día sin comer.
...
Días después llegó una carta del colegio: había aprobado. O sea, que en septiembre me vine interno al colegio. Mis padres se pusieron muy contentos. Yo no sé si porque me voy a convertir en un hombre de provecho, o porque se iban a librar de mí. Y la “Petro”, mi vecina, siempre tan graciosa:
-Al final, hasta mi limonero va a dar más fruta -comentó, entre risas, la graciosa.
-Tienen sus problemas estos diablillos, pero capacidad para de abrirse paso en la vida les sobra –presumió don Francisco con mi padre días después de comenzar las vacaciones.
Perico, se fue a otro colegio, y el “Pulga” y “Rompehigos”… En el pueblo no ha quedado ninguno de la pandilla.
¿Habrá sido este verano el último verano feliz de mi vida?
............ ........
Manolo Cubero
Postdata.-
Aquella pandilla de diablos se disolvió en diversos lugares. Cincuenta años después se han vuelto a juramentar para abrazarse una vez al año mientras el cuerpo dé fuerzas. Pero la necesidad de cambiar las algarrobas por un plato de cocido los obligó a abandonar su terruño para darle la razón a don Francisco: supieron defenderse en la vida. Si uno de ellos se convirtió en empresario catalán, otro alcanzó una cátedra en la Universidad Autónoma de Madrid, o fueron Directores de institutos, Jefe de Servicio en la Administració n Pública, jefe de mantenimiento regional en alguna multinacional de las telecomunicaciones. ..
Y, sobre todo, fueron capaces de esconder una amistad en la distancia que floreció medio siglo después.



Manuel Cubero
http://manuel- cubero.bogspot. com/

jueves, 10 de abril de 2008

Calle 16-a /cuento/



La calle 16-a empieza sin terminar, estropeada, agrietada con hoyos por doquier, el cemento brotado, roto, suspira en las piedras que le sobran, calle enclavada en los suburbios de la ciudad de Cancún. Los edificios están maltratados por el paso del tiempo y el óxido de mar, algunos pintados de azul o rosa tienen cercas de metal improvisadas. En medio de dos viviendas hay un parque básico, sencillo, algunos columpios viejos, sube y baja escalonados con asientos de madera, una llanta que sirve de asiento, y dos caminos de adoquín sin acabar.

Elo juega en ese parque entre algunos árboles buscando flores, 5 años, mestizo, rasgos de páramo africano, cabello chino enraizado, trae apenas una blanca sonrisa que quiere salir, brinca entre los columpios, como sí la nada no tuviera explicaciones, como sí él y el aire no necesitarán más que respirarse, momento donde se disfruta de la soledad inocente; él corta otra flor, ya trae un manojo que se cuenta por docenas, y su madre Martina cubana de Matanzas le llama para comer, trabaja en la zona hotelera dando masajes 25 dólares la hora, pero no le atiende, sigue en su afán, el calor y las paredes no dejan de exhalar testigos.

Elo mira alrededor, no queda ni una sola flor, sabe que ha cumplido su tarea, camina hacia su izquierda, su madre le vuelve a llamar de manera más imperativa, son las 6 de la tarde, es hora de cenar, pero él voltea hacia otro lado, su objetivo es la casa de la Güera, mujer sin nombre, delgada, ojos verdes, alicaída, adolorida, los sueños terminaron por acabarse cuando perdió a su hijo hace 6 años, ya no mira, nada mas respira.

Elo camina fuerte, como soldado de la vida, como ángel sin recuerdos, llega al portón azul; se encomienda mirando al cielo, toca, pero nadie responde, ve que la puerta está abierta, y entra muy despacio, mientras tanto la tarde transita pesada, tarda, pero el viento se atreve, se mueve, nadie reclama.

Elo como sombra sale rápido del portón, tropezándose cae al piso, empieza a balbucear, su madre se asoma y lo ve, corre hacía él, lo alza entre sus brazos, y Elo aprieta sus ojos, se llenan de lágrimas. Martina ve hacia el frente, el portón abierto, deja a Elo en la acera, va, se asoma con miedo y se queda pasmada, impávida, termina por recargarse en la puerta, reacciona inhalando muerte y corre hacia la esquina tomándose del vestido blanco.

Elo sin saberlo esta solo, es un nuevo sentimiento, se levanta con enojo y ve el manojo de flores en su mano, los avienta al piso y se queda en el borde de la acera, trata de entender que fue lo que paso, él quería a la Güera, fue su primer instinto, su primer dolor, y llora como sí ese momento no se fuera a ir nunca, lo sabe.

Martina regresa trastabillando, y ve a Elo, lo toma entre sus brazos, entonces la gente se empieza a asomar, salen de las casas, y ella les recrimina, no quiere que los buitres se aparezcan, no quiere que los fantasmas salgan lastimados.

Se alcanzan a ver unas luces intermitentes matizando la calle, azules, rojas, se estaciona una patrulla y los policías entran a la casa, salen y hablan por la radio; se recorre el tiempo, y el cuadro no termina por pintarse cuando llega la ambulancia, los paramédicos entran con una camilla y una bolsa gris, nadie se inmuta, el movimiento podría ser impertinente en el destino.

Los policías preguntan sí alguien conoce a algún familiar, y dicen sin sobresaltarse que no, que sabían era prostituta, pero que no le conocían familia, y Elo se enoja, el sabe que nunca la vieron reírse o hablar, los mira con odio y entre sollozos les responde que ella tiene una madre que vive en Mérida, se llama Teresa…en esa pausa como designio de la cordura las personas empiezan a retirarse, hablan, susurran, otros siguen su camino sin inmutarse, se acabo la fiesta. Elo reacciona limpiándose las lágrimas, olvidaba algo, recoge una a una las flores, y al terminar, orgulloso las pone en arriba de la bolsa gris, las flores eran para ella.

Andrés V.Elizondo
9 de Abril 2008

Saludos desde la Rivera Maya...Andrés.

miércoles, 9 de abril de 2008

Pensamientos

No he ido a casa de tus padres, me faltó valor para afrontar la situación. Siempre he defendido que lo correcto es dar la cara ante lo que se presenta delante de ti, pero no pude. Quería ir, darles dos besos, hablarles, pero alguna cosa me retuvo. Nunca se me dieron bien este tipo de vivencias, no se que decir ni como empezar, es algo que me supera, llámalo cobardía o poca fe.

Me imagino la escena y sólo de pensarlo me da mucha tristeza y rabia, unos padres totalmente destrozados por los acontecimientos vividos, llego yo y que les digo, ¿hola soy amiga de su hijo? Y si se ponen a llorar que hago, como les consuelo si no es posible. Han enterrado a su único hijo, han perdido toda ilusión y esperanza, todo absolutamente y por más que digas no hay consuelo.

Soy una persona muy sensible y sentimental, me gusta quedar bien ante la gente y seguir mis principios. Si se hubiera tratado de una persona anciana no habría dudado en ir a su casa y hablar con la familia, lo que propiamente se dice dar la cara. Pero la cosa cambia cuando te encuentras ante la juventud que dan los veinticinco años.

Esto no tendría que pasar, los hijos han de enterrar a los padres y no al contrario porque es cruel. Demasiado dolor para un corazón que a pesar de todo ha de seguir latiendo.



Actualmente



Han pasado los meses, y a casi un año de tu fallecimiento me sigo acordando, faltan tres meses para mi boda y sabías que estabas invitado a ella junto con los demás amigos, de echo durante la cena les di la invitación que recogieron encantadas.

La vida sigue, el mundo no se acaba aquí. A pesar de las circunstancias cada persona tiene su camino y los golpes que te das a lo largo de este hay que superarlos, creo que aunque sigo pensando en ti, cosa que por otro lado es normal, pienso que lo he llevado bien. Tus amigos hemos superado la tristeza que da perder a alguien del grupo, a veces nos acordamos desde la añoranza y rememoramos vivencias y situaciones graciosas, pero cada vez hablamos menos de ti, la vida a echo que nos acostumbremos a que ya no estás. La única pena que tenemos todos, es que al ser de Galicia tus padres te llevaron allí y nosotros que estamos en Barcelona no pudimos ir a despedirnos antes de tu incineración, en este sentido tenemos todos un gran vacío.

Escribo esta historia porque yo no quiero olvidarte, no quiero ser una de estas personas que olvidan a sus amigos. Quiero que pasen los años y deseo que al volver a leer esta historia vengan a la mente pensamientos positivos, necesito escribir mis sentimientos en un papel porque no quiero perderlos, soy muy amiga de mis amigos.

Hoy sólo puedo desearte buena suerte estés donde estés, y que dios te bendiga siempre querido amigo.

Recibe un abrazo y no olvides que te quiero mucho.





Fin.


Erika Martínez Rodríguez

martes, 1 de abril de 2008

LAVAR LA AFRENTA

—Que ya no se usa —le dijeron. —Las traiciones amorosas se lavan con una puteada, una patada en el culo, si hay oportunidad, y a otra cosa; te podés enterrar para toda la vida.
—En todo caso, si la bronca te exige sangre, dejame a mí —dijo El Pardo–, en silencio, sin huellas, le corto el aliento para siempre. Y vos seguís tu vida.
–Y los demás, qué te importa. No te importó hasta ahora. Siempre te hiciste cargo de tus elecciones. Pasá de largo.

No entienden, piensa el Chino. Lavar la afrenta, librarse de esa furia que le nubla los ojos, requiere de la acción ceremonial que restituya, quirúrgicamente, su honor. Y el cuchillo es el frío instrumento de purificación que, ante los ojos de los otros reivindica el buen nombre.

Con bronca y junando se encamina al barrio. El paisaje ciudadano se amolda paulatinamente al aspecto requerido: luces empobrecidas, calles donde el pavimento roto se mezcla con las huellas barrosas de los vehículos, paredes descascaradas. Una luna demudada aguarda el desenlace.
Ya todos saben a qué va, con quién (quiénes) se va a oficiar la ceremonia. Inclusive le parece sentir el seguimiento sigiloso de ansiosos plateístas tempraneros, fijos en la nuca sus ojos de mosca. Nunca temió su opinión, no iba a rendirse ahora ante la chusma.

La entrada al Social y Deportivo simulaba una noche habitual. Dos parejitas haciendo tiempo para entrar, algunos varones fichando a un costado. Sólo un amaneramiento perceptible de los gestos denunciaba el artificio.
Al cruzar la puerta alguien le gritó ¡El Nicanor te está esperando!. Ese fue el disparo de largada. Todos le abrieron el camino –le señalaron el camino-, haciéndole doble fila hasta el bar.
Nicanor estaba de pié, un codo apoyado en el mostrador. Era "el tercero". No sentía un rencor especial ante él. Los hombres hacen y pagan su vida. Ahora él venía a cobrásela, era la ley del juego.

–Terminemos de una vez –dijo. –Todavía me falta alguien más para cerrar la noche.
–Está en la piecita, Chino –dijo Nicanor, contestando la pregunta no formulada. –Se va con el que gane.
–No vengo a llevarme nada, sólo a cerrar la cuenta. A vos, después de esto, no te va a interesar nada de los vivos. Y si ganás, mala suerte por el premio.

A matar o morir, se dijo el Chino mientras hacía brillar la hoja. O morir, se repitió. Desde el fondo de su alma ya se sentía muerto. Por dentro. Faltaba ver qué se hacía con el cuerpo.
La traición lo había herido de muerte. Le daba vergüenza la debilidad que lo corroía, que convertía en parodia el inminente duelo. ¿Qué afrenta, qué honor? No era cuestión de arrepentirse de sus sentimientos. Los defendió en su momento cuando lo rodearon las burlas disimuladas, los menosprecios tortuosos. Más de uno debió pagar alguna imprudente socarronería. Se hizo respetar, por lo menos de frente.
—Preparate, la Huesuda te espera —le dijo, se dijo.

El combate fue corto, esquemático. La sangre brotando del vientre, la mirada ya en despedida, un balbuceo (¿un nombre?) anunciaron el fin de Nicanor.
El Chino se quitó el pañuelo del cuello, limpió el cuchillo. Miró el cadáver, luego el infinito, por un rato.
—Vení —dijo al fin con voz apagada. Se quedó quieto, las manos juntas sosteniendo el cuchillo, los brazos estirados apuntando al cuchillo que apuntaba al suelo.

—¡Ni me hablés! —gritó atajando, cuando sintió los pasos que se acercaban. —Matarte o dejarte la vida no cambian nada para mí. Sólo una huella indeleble hará visible ante todos el precio que pagaste por tu traición-.
Repentinamente, como un relámpago, con la punta del cuchillo el Chino le tajeó la cara.
—Eso es todo, Lisandro —dijo el Chino. –Andate, y no te me crucés, que, con este mismo cuchillo, te los corto y los tiro a los perros.
Carlos Adalberto Fernández


--
Carlos Adalberto Fernández
---- E-Mail ----
cafernandez.ar@gmail.com
---- Blogs, sitios personales ----
http://cadal2008.wordpress.com/
http://cadal.wordpress.com/